lunes, 19 de noviembre de 2007

Higiene del bebe


La higiene de tu bebé también es muy importante. Los bebés se pueden bañar desde los primeros días, siempre teniendo mucho cuidado de que el nivel del agua no llegue al ombligo. Otras madres prefieren que se les caiga el ombligo antes de sumergirlos.


Pero aunque no lo sumerjas debes ingeniártelas para higienizarlo, con un algodón, o un paño de algodón muy suave. El jabón que uses se aconseja que sea neutro, sin perfumes ni ningún tipo de agregados, ya que estos componentes pueden irritar la piel delicada y sensible del bebé. Debes quitarle el jabón por completo.


Una vez que puedas sumergirlo en una bañera, trata de que su cabecita esté siempre por fuera del agua, mientras lo bañas con una mano, sostenle la cabeza siempre para mantenerla fuera.


Cada vez que defeque debes cambiarlo y limpiarlo, no lo dejes sin cambiar, ya que la materia fecal suele causarles unas paspaduras terribles, incluso heridas. Y aunque no haya defecado, si el pañal está demasiado mojado, debes cambiarlo también. Trata de que tu bebé este siempre seco. Se recomienda que cada vez que le cambies los pañales uses agua tibia que será inocua para su piel, ya que algunos productos de limpieza, aceites o cremas están contraindicados en los bebés pequeños. Tampoco se aconseja el uso de talcos, puede haber riesgo de aspiración y causar daño en sus pequeños pulmones. Luego de que lo higienices, asegúrate de que está bien seco, no lo dejes húmedo, se puede paspar. En el caso de las niñas, los genitales deben limpiarse de delante hacia atrás para no arrastrar hacia la vulva las bacterias de la zona anal. En los niños, el pene y los testículos deben limpiarse sin hacer retroceder el prepucio.